El mercado de bonos verdes ha experimentado un crecimiento significativo, superando los 2 billones de dólares a finales de 2022, pero se necesita una expansión aún mayor para abordar los graves riesgos del cambio climático. Se requiere una emisión anual de al menos 5 billones de dólares a partir de 2025, y la Climate Bonds Initiative propone cinco acciones clave para alcanzar este objetivo:
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ETIQUETADO VERDE: Ampliar el etiquetado verde para incluir todos los tipos de instrumentos financieros (renta variable, préstamos a corto plazo, sectores, entidades) y actividades relacionadas con la transición, resiliencia, biodiversidad y soluciones basadas en la naturaleza. Esto permitirá identificar y priorizar actividades verdes y facilitar la inversión sostenible.
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DEFINIR LA TRANSFORMACIÓN: Extender las definiciones de bonos verdes más allá de la mitigación del cambio climático para incluir la adaptación, la biodiversidad y la resiliencia, incluyendo la salud. Desarrollar definiciones verdes sólidas y ambiciosas para facilitar el reconocimiento mundial de los instrumentos de financiación verde.
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POLÍTICA DE ACELERACIÓN: Los gobiernos deben apoyar la descarbonización con políticas favorables a la transición, establecer la certeza de la demanda futura de soluciones climáticas y abordar riesgos donde el sector privado no puede actuar. La emisión de bonos verdes soberanos puede catalizar el desarrollo del mercado y obtener financiación más barata.
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CARTERA DE PROYECTOS: Crear una cartera amplia, predecible y respetuosa con el medio ambiente es crucial para lograr el net-zero. Esto requiere planificación ambiciosa, políticas de apoyo y liderazgo público mediante la inversión en I+D y la integración de consideraciones climáticas en la planificación.
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IMPULSAR LOS MERCADOS EMERGENTES: Canalizar el excedente global de capital hacia mercados emergentes que necesitan soluciones de baja emisión de carbono, acceso al agua y otras infraestructuras críticas. Utilizar mecanismos como la financiación combinada, garantías de reducción de riesgo y operaciones de mayor envergadura para facilitar la inversión.
En conclusión, se requiere una acción colectiva y un enfoque multifacético para expandir el mercado de bonos verdes y alcanzar los 5 billones de dólares anuales necesarios para enfrentar los desafíos del cambio climático.